
No se puede añadir más a todos los comentarios negativos y sorprendentes que se están leyendo a través de Internet. Lo que sí puntualizaría es que un personaje feo, obscuro, tétrico, sombrío y con evidentes signos de desajustes mentales, para desviar las miradas hacia él tiene que buscar un adorno que aunque a unos sorprendan y a otros asombren, aspecto que a muchos arrogantes indecentes e irresponsables les importan una mierda pinchada en un palo, atraiga las llamadas hacia su persona porque por naturaleza es más bien vomitivo.